Las calderas son un elemento esencial para garantizar el confort del hogar, especialmente durante los meses más fríos. Sin embargo, como cualquier equipo, pueden presentar fallos si no reciben un mantenimiento adecuado. En Instalaciones Berlanga te explicamos cuáles son las averías más frecuentes en calderas y cómo puedes adelantarte a ellas para evitar averías costosas y molestias inesperadas.
¿Cuáles son las averías más frecuentes en calderas?
Conocer las averías más frecuentes en calderas es clave para detectar problemas a tiempo, evitar daños mayores y mantener tu sistema funcionando de manera eficiente. La mayoría de fallos suelen estar relacionados con el desgaste de componentes, la falta de mantenimiento o la acumulación de suciedad y cal.
Pérdida de presión en el sistema
Una de las averías más frecuentes en calderas es la pérdida de presión. Puede deberse a pequeñas fugas, un purgado incorrecto de radiadores o un fallo en la válvula de seguridad. Si la presión baja demasiado, la caldera puede dejar de funcionar. Comprobar la presión regularmente y purgar los radiadores al inicio de cada temporada ayuda a prevenir este problema.
Falta de encendido o fallos en la llama
Cuando la caldera no enciende o la llama se apaga constantemente, suele tratarse de un problema en el quemador, el electrodo o el sensor de ionización. Esta es otra de las averías más frecuentes en calderas, y lo recomendable es evitar intentos continuados de encendido, ya que podrían empeorar la avería. Un técnico puede verificar si la suciedad, los residuos o el desgaste están afectando a estos componentes.
Ruidos extraños durante el funcionamiento
Golpeteos, silbidos o vibraciones pueden indicar acumulación de aire en el circuito, presencia de cal en el intercambiador o problemas en la bomba de circulación. Aunque a veces los ruidos parecen inofensivos, suelen ser el aviso temprano de una avería mayor, por lo que conviene actuar cuanto antes.
Fugas de agua o goteos
Las fugas son más comunes de lo que parece y pueden deberse a juntas deterioradas, válvulas defectuosas o corrosión interna. Además de ser una de las averías más frecuentes en calderas, una fuga prolongada puede dañar otros elementos del sistema o generar humedad en tu vivienda.
Falta de agua caliente o temperatura inestable
Cuando el agua tarda en calentar o la temperatura fluctúa, suele tratarse de un fallo en el intercambiador de placas, la sonda de temperatura o el propio termostato. Detectar estos fallos a tiempo no solo mejora el confort, sino que también evita un mayor desgaste del equipo.
¿Cómo anticiparse a estas averías?
Evitar las averías más frecuentes en calderas es posible si aplicas algunas medidas preventivas:
Realiza un mantenimiento anual
Un técnico especializado puede limpiar componentes, revisar la combustión, comprobar la presión, detectar fugas y asegurarse de que todos los elementos funcionen correctamente.
Controla regularmente la presión
Revisar el manómetro una vez al mes ayuda a detectar anomalías antes de que provoquen fallos mayores.
Purga los radiadores
Eliminar el aire atrapado en la instalación mejora el rendimiento del sistema y reduce tensiones que pueden causar averías.
Mantén limpia la zona de la caldera
Evitar acumulación de polvo y permitir buena ventilación reduce los riesgos de obstrucciones o fallos en la combustión.
Confía en Instalaciones Berlanga para la instalación y el buen funcionamiento de tu caldera
Anticiparse a las averías es la mejor manera de garantizar un sistema de calefacción seguro, eficiente y duradero. En Instalaciones Berlanga somos especialistas en la venta e instalación de calderas, y contamos con un equipo técnico preparado para asesorarte y ayudarte a mantener tu sistema en las mejores condiciones.
Si necesitas instalar una nueva caldera, resolver dudas o solicitar una revisión profesional, contacta con nosotros y recibe un servicio cercano, rápido y de confianza.





